Erase una vez en una realidad alterna de Muy muy lejano…
Casado y con un montón de mocosos, la vida es más doméstica que nunca para Shrek. Sus días de ahuyentar a los intrusos en el pantano se terminaron. Nuestro amigo verde es una celebridad local, famoso por sus heroicos logros, tan popular que firma autógrafos a diario.
Justamente es esa nostalgia de sus días de “ogro de verdad” lo que hace que Shrek se deje seducir, caiga en una trampa y firme un pacto con Rumpelstillskin, un experto charlatán. Una vez que hace el trato, el ogro viaja a una dimensión paralela de Muy muy lejano donde Rumpelstillskin es el rey y él, Fiona y todos sus amigos no se conocen y sus vidas son muy distintas a las usuales (lo mejor, una vez más, es el Gato con botas en versión mascota malcriada, obesa y bacana). En este nuevo mundo, que es como una vuelta a los orígenes de la historia, Shrek deberá hacer lo imposible para deshacer su gran macana, salvar a sus amigos, volver a la normalidad y encontrarse con Fiona, para conseguir de una vez y por todas su happily everafter.



















[...] en busca de la excelencia. Estoy seguro que en 20 años la gente mirará atrás y dirá: “Las películas de Shrek estaban muy bien hechas”. Compártelo [...]