Lo que, en lo personal, me transmitió la película, es que hay experiencias o secretos que deben permanecer ocultos o enterrados y que si se sacan a la luz, se pueden transformar en una obsesión, claramente es lo que le sucede al protagonista. También se puede ver que hay recuerdos que, una vez pasado el tiempo de duelo, se deben dejar libres, y si tratamos de aferramos a esos recuerdos, estos se convierten en una prisión que nos hace vivir en un sueño y no nos permite vivir en la vida real, ahogándonos y obsesionándonos.
En cuanto al sonido estridente que aparece en algunas escenas, es explicable si lo asociamos a las distorsiones que aparecen en otras realidades alternas, como en Matrix, cuando hay un cambio en la realidad, este se presenta como un déjá vú, en Piso 13, el cambio se presenta como algo que no está relacionado con el entorno. Aquí, el sonido, identifica o señala al soñador que algo en su sueño ha cambiado o que hay un elemento ajeno a su sueño que no debería estar ahí. En definitiva, se podría tomar como un mecanismo del inconsciente ante un elemento invasivo. Una película llena de acción y tensión que por momentos nos mantiene agarrados de las butacas, buena fotografía y efectos visuales, un buen mensaje que nos hace cuestionar nuestra propia mente, un guión que por momentos deja un poco que desear, pero un film disfrutable, dos horas veinte que no llegan a pesar, sino que pasan bastante rápido. Al final, bueno… saquen sus propias conclusiones.
Realidad. Qué realidad…
“La realidad, Sancho, depende del punto de vista de cada uno.” Le dijo Don Quijote a su amigo. Y esto nos lleva a la nueva película de Christopher Nolan protagonizada por DiCaprio: Inception. Si bien se pueden apreciar en la película influencias de, por ejemplo, La celda, película protagonizada por Jennifer López, donde la actriz encarna una policía que, junto a su compañero, deben ingresar al subconsciente de un delincuente (encarnado por Vincent Donofrio) a través de una máquina experimental, para descubrir el paradero de una de sus víctimas; Matrix, en algunas secuencias de lucha y en algunos conceptos; y finalmente Piso 13, donde científicos crean una realidad alternativa, la cual visitan, pero a su vez ellos también habitan en una realidad creada por otro científico. Todos estos elementos se reúnen en la nueva producción de DiCaprio, la cual puede (y no discrepo) recibir innumerables críticas con respecto a los clichés utilizados en numerosas películas. Pero más allá de lo que se pueda argumentar con respecto a los recursos que utilizó Nolan, como las influencias a las que hacía referencia, los clichés y el final (que me niego a revelar), la película apunta a un mensaje, creo yo, bastante concreto, y se podría pensar que el canal, en este caso el filme, no es tan importante como el mensaje que transmite. Un guión y un argumento bastante simples, desborde de efectos especiales, sonidos que crispan los nervios (a los que haré referencia más adelante), confluyen para que nosotros, como espectadores, nos cuestionemos nuestro propio subconsciente.




















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