Robo en las alturas: acción y comedia se mezclan esta película protagonizada por Ben Stiller y Eddie Murphy, que esta vez no se disfraza de una familia entera. Esta es la historia de un grupo de gente común haciendo algo fuera de lo común. Josh Kovacs (Stiller) es el encargado de la administración de uno de los edificios más lujosos y seguros de Nueva York, con apartamentos que cuestan un promedio de 5,6 millones de dólares. Conoce el edificio como la palma de su mano, y nada ocurre sin que él se entere. Arthur Shaw (Alan Alda), un titán de Wall Street, vive en esa misma torre, en el piso más ostentoso, y se encuentra bajo arresto domiciliario por fraude. Shaw se ha quedado con 2.000 millones de dólares de sus inversores, entre los que se encuentran los empleados del inmueble, que le confiaron su fondo de retiro. Ahora, con el agua al cuello, deciden recuperar lo que les pertenece, y contactan a Slide (Murphy), un ladrón de poca monta, para que los ayude a robar lo que creen que Shaw oculta en su apartamento.
El humor de Rowan Atkinson regresa en la nueva aventura del estrafalario espía, que ahora tiene la posibilidad de redimirse de errores del pasado. No podía no tener una segunda parte. Era cuestión de tiempo para que llegara una nueva entrega de Johnny English Reborn. El momento es ahora, ocho años después del éxito de la primera aventura cinematográfica del impresentable espía británico, ese pedazo de idiota interpretado por el gigante Rowan Atkinson, el popular Mr. Bean. La película lo encuentra recluido en un monasterio budista, cultivando el poder de la mente frente al cuerpo, hasta que recibe el llamado de la patria, que lo convoca para detener a un grupo de asesinos internacionales que planean eliminar al primer ministro chino. Experto en artes marciales y maestro del disfraz, él sabe que el mundo lo necesita y él necesita redimirse del concierto de desastres producidos años atrás.
La piel que habito: esta última película de Almodóvar significa el reencuentro entre el director y quien había sido su actor favorito en muchas de sus películas: Antonio Banderas. Debemos remontarnos a 1990, cuando se estrena ¡Atame!, una de las más bizarras películas del director, para ver el joven rostro de Banderas por última vez en una protagónico de Almodóvar. Previamente, el trabajo entre ambos había sido casi mecánico: Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), La ley del deseo (1987) y Matador (1986).
La boda de Natalia.
Mi primera boda.
En marzo comenzó el rodaje de esta nueva comedia argentina dirigida por Ariel Winograd, que tiene como protagonistas a Natalia Oreiro y Daniel Hendler. En el día de su casamiento, Adrián (Hendler) está nervioso y comete un pequeño error que pretende ocultar a su novia Leonora (Oreiro), para evitar problemas. Pero lejos de evitarlos, complica más las cosas y la fiesta corre el riesgo de terminar muy mal, al igual que el futuro matrimonio de la pareja.
Estreno: setiembre 2011
Faltaban dos meses para el estreno de la comedia ¿Qué pasó ayer? y el director Todd Phillips ya había anunciado que habría una secuela. Dos años más tarde, acá estamos.
Qué pasó ayer? debe ser una de las películas más repetidas de la programación de televisión por cable. ¿Cómo culparlos? El filme rompió récord de taquilla de su género y, por si fuera poco, ganó el Globo de Oro. La premisa no puede ser más auspiciosa para que ocurra lo insólito. Cuatro amigos, una despedida de soltero, Las Vegas, alcohol y un poquito de Rohypnol. El poquito de ese último ingrediente hipnótico resulta clave para convertir a una comedia más sobre cuatro amigos haciendo locuras en un thñller que nos tiene toda la película preguntándonos dónde está el maldito novio. Por si fuera poco, la película también es una odisea que atravesó esta manada de lobos por separado y generó cambios en cada uno. Y el final resume esa metamorfosis en cinco minutos: Phil valora a su familia, Stu deja la sumisión de lado y manda a volar a su prometida, Doug reconoce la felicidad junto a su nueva esposa y Alan… bueno, Alan creo que queda más o menos igual. Claro que no podemos ser tan ingenuos. Esta transformación no permite ni siquiera deducir que haya algo de arrepentimiento sobre los hechos que sucedieron en la primera noche en la Ciudad del Pecado. Después de todo, boys will be boys.
Ghost Town es una comedia amable. Con más mano del productor encima que de un director obsesivo y de rúbrica notoria. Dista de ser una genialidad, pero lo simple de la historia hace que pueda ser una película para toda la familia. Igual, las genialidades distan muchas veces de ser divertidas. Una tarde de sábado de superacción con la comedia consabida. Es despareja, sí; es convencional (aunque no tanto), hay ciertos lugares comunes y un olor a cosas que uno ha visto en otras películas. Todo eso bien combinado. Las comedias, es sabido, suelen prescindir del lenguaje virtuoso y manierista que otros géneros permiten y suelen abocarse a la acción concreta, al timing y a apoyarse en buenas actuaciones para que todo se transforme en una pieza de relojería. Eso se logra en Ghost Town, aunque a veces tenga algún desliz que otro. Un dentista fóbico, neurótico y con mucha mala onda se opera. Durante la operación hay un problema con la anestesia y se muere durante siete minutos. Eso basta como pretexto para que los fantasmas que andan dando vueltas por la ciudad lo acosen para que los ayude a saldar deudas. Idéntico al niño de Sexto sentido, pero en tono muy divertido. Acá los muertos van bien vestidos y a todos les ha quedado por decirle algo a sus seres más queridos. Por eso ahí andan, deambulando. Uno en especial es el que le importa a la película. Uno que se murió, que le “metía los cuernos” con una chica más joven a la mujer (que ahora se está por casar con otro), es el que nos interesa. Empieza a seguir a nuestro dentista para pedirle que evite ese casamiento. Y ahí va el odontólogo, petiso, cabezón y regordete, a intentar ver cómo hace para que no se casen, a cambio de la promesa de que los fantasmas no lo van a joder más. Y resulta que la ex del muerto está muy buena. Dentista que saca artilu-gios de seducción insospechados porque sin darse cuenta, el fantasma sí lo hace, algo le pasa con esa mujer.
Ashton Kutcher segun Natalie Portman:
“Nos reímos todo el tiempo. Ashton es divertido, relajado y profesional. Fue un placer ver cómo improvisa durante el rodaje y trabajar con él”.
Natalie Portman, segun Ashton Kutcher:
“Natalie es una persona muy dulce y siempre está preparada y dispuesta para trabajar. Además tomó decisiones muy interesantes con su personaje. Fue una de las mejores socias que tuve”.
Natalie Portman y su experiencia en los Angeles.
“Me mudé a Los Ángeles casi al mismo tiempo que decidí trabajar en este proyecto. Así que estaba teniendo mi propia historia de amor con Los Ángeles durante el rodaje. Es un lugar increíble, es una ciudad con mucha diversidad. Hay barrios étnicos, tenes todas las culturas, hay una naturaleza increíble, arte y música. Así que fue muy divertido explorar ese lado de Los Ángeles en una película”
Gwyneth Paltrow vuelve al canto.
Country Strong.
En julio llega un drama contando la vida de dos artistas musicales. Por un lado, Beau Hutton. un cantautor de música country (Garrett Dedlung. Troya) con mucho talentoy ascenso, que conoce a Kelly Canter tGwyneth Paltrow) una estrella olvidada buscando su regreso a la cima de los rankings. La música y sus intereses ayuda a generar la química pero será su principal problema, ya que en el medio está el marido/manager de Kelly y una reina de la belleza que quiere probar suerte con el canto (Lejghion Ueester. Gossip Girl).
Estreno julio 2011
Todo un parto: el plato previo a la segunda parte de ¿Qué pasó ayer?.
Al principio de la nota hablábamos un poco de ¿Qué pasó ayer?, una historia sobre una despedida de soltero en Las Vegas donde, con mucho alcohol de por medio, pasa de todo, incluyendo la aparición de un tigre en el baño de un hotel y la desaparición del novio a pocas horas de dar el sí en el altar. La película, con actores casi desconocidos hasta el momento, recaudó más de 200 millones de dólares, se llevó el Globo de Oro a la mejor comedia y provocó que los teléfonos de los protagonistas no pararan de sonar para sellar futuros proyectos. Con todos estos aspectos a su favor, no sorprende que ya se esté rodando la segunda entrega de esta cinta que tendrá como punto central otra despedida de soltero, pero esta vez no será en Las Vegas, sino en Tailandia. La película se estrenará en mayo de 2011.
El rodaje fue todo un parto.
El rodaje de Todo un parto fue un viaje en sí mismo. La filmación comenzó en los alrededores de Atlanta y se trasladó hacia otros lugares como Dallas, el interior de Texas, Nuevo México, incluyendo Las Vegas y Santa Fe, y California. Por otro lado, Una unidad de helicópteros abarcó el Gran Cañón del Colorado para una escena clave con Peter y Ethan. Entre toma y toma, ómnibus repletos de visitantes de todo el mundo llegaron a recorrer la zona y algunos miembros del equipo temían que se olvidaran de mirar por donde iban, al descubrir que estaban Downey Jr. y Galif ianakis. Por otra parte, los estudios de Warner sufrieron varios cambios, porque se recrearon varios paisajes en su interior.




























Comentarios recientes