2D, 3D, 2D, ¿se ponen de acuerdo?
En las últimas horas se ha confirmado que, muy a pesar de los anuncios y promociones previas, Harry Potter y las reliquias de la mucrie no contará con formato 3D. Mucho se lia especulado acerca de los motivos que llevaron a Warner Bros, a tomar esta decisión, aunque todo se debe a motivos de tiempo: primero .se habló de que el formato fue adquirido por IM AX y dado que los menajes no llegaron con tiempo suficiente, no pudieron ser convertidos. Recordemos que el proyecto de George Lucas de pasar Star Wars a 3D le llevará algo así como dos años. Unos meses resulla una misión imposible. Otros culpan al director David Yates al argumentar que las grabaciones se extendieron demasiado, más que nada por retoques en escenas que recién concluyeron hace algunos meses. El comunicado oficial del sello expresaba que “a pesar de los mejores esfuerzos de todos, no hemos sido capaces de convertir la película por completo y al mismo tiempo alcanzar los estándares más altos de calidad. No queremos desilusionar a los seguidores que llevan tanto tiempo esperando la conclusión de este viaje extraordinario”. A título personal debo confesar que esta noticia me puso contento. Harry Potter no precisa del 3D para cautivar a los espectadores ni para vender más entradas. Su historia podría ser rodada en blanco y negro y aun así ser una demencia. El 3D continúa siendo nuevo. James Cameron supo utilizado a la perfección, al servicio de su historia; muchos otros han abusado de este recurso y adaptado los guiones a esta tecnología. Un error para nada sutil.
Harry Potter y las reliquias de la muerte.
Ultimo hechizo.
Nada. Eso es lo que falta para que concluya la franquicia más exitosa de todos los tiempos. Que 2D, 3D, 2D… ¿a quién le importa? Harry Potter llega a su fin. Y loS fanáticos ya comenzaron el duelo.
Antes de comenzar este artículo debo detenerme en dos temas que si no me los saco de encima, probablemente puedan influir en la calidad del informe. El primero, que aplaudo a los productores de la película por la excelente decisión comercial de dividir el último libro de Harry Potter. ¿Para qué hacer una película cuando se pueden hacer dos? Qué brillante estrategia comercial: ¡obligar a los espectadores a pagar dos entradas! Clap, clap, clap. En segundo lugar, y acá creo que hablo en nombre de todos los seguidores de Harry Potter en el mundo, quiero expresar mi disconformidad por la perversa estrategia comercial de los productores de la película de Harry. ¿Qué se creyeron? ¡Jugar con los fanáticos de esa manera! Suficiente con tener que esperar uno o más años para el estreno de cada filme, para que nos torturen de esta manera, justo con la última parte de la historia. Increíble, los abucheo: bu, buu, buuu. Bien, ya que nos sacamos eso de encima…




















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